divendres, 8 d’abril del 2016

BUENOS Y MALOS

Hace unos días asistiendo a una conferencia del Dr Anders (http://www.anders-vielhauer-lab.eu) tuve la oportunidad de oírle explicar con claridad, utilizando un símil que me pareció brillante, cuáles son las consecuencias de la pérdida de nefronas tras un daño renal agudo. Para ello utilizó la figura de un famoso futbolista inglés. Los cabellos serían las nefronas. Podemos perder mucho cabello sin que se note, del mismo modo que podemos perder hasta un 60% de nuestras nefronas sin que seamos capaces de detectarlo a través de la creatinina sérica o la estimación del filtrado glomerular.




Sin embargo, a partir de una determina pérdida de cabello o de nefronas ya resulta evidente la calvicie o la insuficiencia renal, pero ya es demasiado tarde. Tanto la una como la otra progresan de forma inexorable, de tal modo que la única opción terapéutica es el trasplante. Es decir, más allá de la estimación de la función renal (el daño ya se ha producido) defendió la necesidad de biomarcadores precoces que permitan reducir el impacto del daño, es decir la pérdida de nefronas.






En esa conferencia defendió el concepto de necroinflamación como elemento clave en el desarrollo de enfermedad renal crónica tras el fracaso renal agudo.  Es un concepto novedoso que podría explicar la amplificación del daño (http://jasn.asnjournals.org/content/27/1/27.abstract). Según su teoría tras un daño renal agudo, debido a este fenómeno de amplificación a través de necroinflamación, siempre quedaría una secuela en términos de pérdida de nefronas o lesiones crónicas. Este concepto lo exploramos en nuestro laboratorio en el año 2000 (http://ajprenal.physiology.org/content/279/2/F259.long). Realizamos isquemia caliente renal en ratas. Los 2 grupos comparadores principales eran el de isquemia en ambos riñones (isquemia pura) y el que combinaba isquemia de uno con nefrectomía del otro (combinaba isquemia + reducción de masa renal). Demostramos que las lesiones agudas eran idénticas en ambos grupos pero sólo el grupo que combinaba isquemia con reducción de masa renal desarrollaba proteinuria e insuficiencia renal tras un año de seguimiento. Hasta aquí nuestros resultados concuerdan con la teoría de Anders. Sin embargo, a diferencia de lo que él sugiere, al cabo de un año de seguimiento, los riñones de los animales que habían padecido un grave fracaso renal agudo tras isquemia renal bilateral, eran completamente normales cuando se analizaban mediante técnicas de funcionalismo renal, histología y biología molecular. Es decir,  los procesos reparativos superaron a la propia necroinflamación. Por fortuna, al menos en casos determinados, todavía los “buenos” pueden con los “malos”.


dimecres, 9 de març del 2016

Razones Para Elegir Nefrología



El próximo mes de abril los jóvenes médicos que han realizado el examen MIR de este año 2016 van a escoger, entre una amplia oferta, una especialidad para formarse y desarrollarse profesionalmente. Entre estas especialidades está la nuestra, Nefrología, que no es precisamente en la actualidad una de las más cotizadas. Resulta interesante hacer el ejercicio de preguntarse por qué un candidato MIR debería escoger Nefrología.  Más allá de la vocación, existen factores  tangibles que pueden resultar de interés:

  1. La enfermedad renal crónica (ERC) es una patología muy prevalente en estadios tempranos, que en su forma avanzada no para de crecer y consume muchos recursos sanitarios.  Hasta ahora la Nefrología ha sido una especialidad puramente hospitalaria. Es necesaria la implantación de estrategias de prevención de la progresión de la ERC en la Medicina Primaria con el objetivo de disminuir el número de pacientes que requieren tratamiento renal sustitutivo. Para llevarlo a cabo con éxito va a precisarse un trabajo conjunto entre el médico de familia y el nefrólogo. Por tanto, el modelo asistencial debería considerar ampliar el radio de acción de la especialidad hacia la primaria. Esto sólo se puede llevar a cabo contratando más nefrólogos.

  1. La nefrología intervencionista va a desarrollarse en los próximos años.  La falta de dimensionado de los equipos de Nefrología explica la progresiva descapitalización de los procedimientos intervencionistas propios de la especialidad. El paradigma sería la biopsia renal, aunque también se ha visto afectada la colocación de catéteres para hemodiálisis y diálisis peritoneal.  Un entorno cada vez más competitivo demanda agilidad en la realización de estos procedimientos. Algunos Servicios de Nefrología han creado ya unidades de Nefrología Intervencionista para atender esta necesidad.

  1. El diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades glomerulares va a experimentar un cambio muy significativo.  Después de muchos años de cambios menores, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades glomerulares está experimentando un enorme progreso. Las nuevas herramientas de análisis molecular, al igual de lo sucedido en el tratamiento del cáncer, se están aplicando en este campo. Ello va a permitir la aparición de nuevos tratamientos con dianas específicas para en tratamiento de estas enfermedades. Además la autoinmunidad se encuentra en plena efervescencia de nuevos tratamientos.

  1. El fracaso renal agudo es un problema de primera magnitud en las unidades de críticos. Existen países donde los staff de UCI incorporan nefrólogos para minimizar esta complicación y para planificar su tratamiento, incluyendo las técnicas de diálisis continua.  

  1. Las técnicas de diálisis domiciliaria y los dispositivos portátiles pueden desarrollarse en los últimos años.  El autocuidado del paciente es fundamental en la patología crónica y, en este aspecto, el margen de mejora es muy amplio. En este campo la innovación tecnológica es muy importante y, a medio plazo, es previsible la implantación de dispositivos portátiles de diálisis continua. Existen también muchos pacientes con insuficiencia cardiaca refractaria a diuréticos que precisan de apoyo nefrológico mediante técnicas de ultrafiltración para prevenir la congestión que acaba descompensándolos.  El apoyo nefrológico va a resultar fundamental en las unidades de insuficiencia cardiaca.

  1. El trasplante renal se ha consolidado como tratamiento de elección para la sustitución de la función renal. En los próximos años va a extenderse el trasplante renal de donante vivo, van a desarrollarse nuevas estrategias de monitorización de la respuesta inmune para permitir una inmunosupresión a la carta y el objetivo principal no va a ser tanto la prevención del rechazo agudo como el prevenir las complicaciones para mejorar la supervivencia.

  1. La medicina regenerativa, que se encuentra en fase inicial, va a experimentar importantes avances en los próximos años.  A corto plazo, los nuevos conocimientos sobre la capacidad regenerativa del riñón adulto van a ser aplicados para prevenir la progresión de la ERC.
Estas son, en mi opinión, algunas de las razones que hacen previsible la revitalización de una especialidad joven como la Nefrología. Para llevarlo a cabo con éxito es imprescindible la contribución de jóvenes nefrólogos.

dissabte, 30 de gener del 2016

La Realidad de la Gestión

He tardado casi un año en comprender como se gestionan los recursos en un hospital público. Nada que ver con todo lo que me habían explicado en un Programa de Gestión de Servicios Sanitarios en una de las prestigiosas Escuelas de Negocios con sede en Barcelona. Es muy complicado. Mucho más de lo que me habría imaginado. Pero sencillo a la vez. Pongamos un ejemplo. 

Imaginemos una de las actividades relevantes de un Servicio de Nefrología de un hospital universitario. Pongamos por caso el trasplante renal. Estaremos de acuerdo que se trata de una actividad con impacto positivo. Imaginemos que, tras un plan de acción y gracias a un excelente trabajo de los equipos de coordinación y a programas innovadores, aumentamos la actividad en un 100% de forma mantenida. No hay duda que se trataría de un enorme éxito no sólo por el beneficio en términos de salud y calidad de vida que ello supondría para los pacientes, sino también en términos de ahorro económico (si se trasplantaran más pacientes, habría menos pacientes en diálisis y, como ésta consume más recursos económicos, ahorríamos) y de prestigio para la Institución. En Catalunya se da una circunstancia añadida que incentiva la actividad de trasplante: existe una generosa “tarifa por trasplante”, de tal modo que la administración paga a los centros de trasplante por actividad realizada.

La situación parecería de fácil resolución puesto que estamos en un contexto favorable en que tanto los pacientes como el sistema sanitario “ganan” y además el Catsalut lo refuerza sin ambages. Hagamos pues el ejercicio de pensar en voz alta: si ingresas más porque tienes un incremento de actividad y, además, esta actividad indirectamente disminuye el gasto sanitario y supone un beneficio para los pacientes, lógicamente vas a poder incrementar los recursos disponibles (personal, organización, estructura) de forma paralela para poder mantener e incluso expandir dicha actividad. Estamos de acuerdo ¿no?

Por increíble que parezca, este razonamiento no aplica en un hospital de gestión pública de un presupuesto predefinido en base a una actividad estimada a la baja. Sólo se contempla el incremento de gasto que implica el aumento de estructura en un contexto de déficit presupuestario global del hospital. Si se argumenta que esta actividad viene con su correspondiente partida presupuestaria, parece no haber respuesta, cómo si el reembolso por dicha actividad no acabara llegando al Hospital. O sí, y dentro de la precariedad estructural, acabara cubriendo otras necesidades básicas. No lo sé. Es especulación. Lo que si sé, es que no se invierte en la unidad productiva, es decir, en la unidad de trasplante renal, para que esta pueda adaptarse a las necesidades.

No parece el mejor de los modelos para incentivar el desarrollo profesional y la excelencia asistencial. Y a pesar de todo, ahí estamos en primera línea, manteniendo el entusiasmo y el trabajo duro, mirando hacia el futuro para que nuestros pacientes tengan acceso a los mejores cuidados y tratamientos. Y el futuro, entre otras cosas, debería pasar por un cambio en el modelo de gestión que garantizara que lo que la administración destina a una determinada patología acabe invirtiéndose en los pacientes que la padecen.


diumenge, 24 de gener del 2016

EL CAMÍ MÉS CURT

La prevalença de pacients en teràpia renal substitutiva (TRS) continua augmentant a Catalunya. Es tracta d’un població petita en nombre, però que consumeix un part important del pressupost sanitari. Les dades més recents són de 2013 (http://trasplantaments.gencat.cat/web/.content/minisite/trasplantament/registres_activitat/registre_de_malalts_renals/arxius/Informe-2013_FINAL.pdf), però res fa pensar que aquesta tendència es modifiqui, més aviat el contrari. El Registre de Malalts de Catalunya (RMRC) és una eina imprescidible per a fer anàlisi i presa de decisions. Tots els nefròlegs haurien de visitar la web de la ocatt on hi ha el RMRC per tenir consciència de la seva importància.  Cal el compromís de tots el que hi reportem les dades per a fer-lo més àgil i poder tenir la informació en temps real o al menys amb un retard menor.

Tornant al fil del comentari sobre l’augment de prevalença de TRS no queda molt clar l’orígen, no sembla justificar-ho l’increment d’incidència ni la reducció de mortalitat. Caldria veure si l’augment de prevalença es deguda al trasllat de residència a Catalunya de pacients ja en TRS. Deia que hi ha un augment de la incidència de TRS a 2013. La meva predicció és que aquesta tendència alcista continuarà durant 2014-2015. I no només això sinó que també la mortalitat en hemodiàlisi augmentarà. Per això feia la reflexió anterior sobre la importància de tenir dades en temps real.

La meva predicció es basa amb els següents arguments. El primer és l’esforç que s’està duent a terme des del RMRC per tal de no perdre informació. En segon lloc, la indicació d’hemodiàlisi s’ha generalitzat i freqüentment resulta el camí més curt per “resoldre” els casos no estricatment de malaltia renal crònica o amb greus comorbilitats. Hi ha alguns d’aquests casos on la insuficiència renal apareix com a causa del fracàs d’un altre òrgan, per exemple insuficiència cardíaca. N’hi ha d’altres on el pacient, a la vegada que insuficiència renal, presenta patologies que abans es consideraven contraindicació per a inici d’hemodiàlisi (per exemple demències i càncer amb mal pronòstic a curt termini).

En aquests casos amb elevada comorbilitat i amb mal pronòstic cal un enfoc global amb la participació activa del pacient i la seva família en la presa de decisions. Cal explicar en claretat no sols en què consiteix el tractament de diàlisi sinó també quin és el pronòstic en diàlisi i quin seria el pronòstic en cas de realitzar un tractament conservador. Cal dedicar els recursos apropiats per a donar la millor atenció a aquests pacients. Recursos vol dir tenir personal entrenat i dedicat. El problema és que els hospitals consumeixen menys recursos amb la inclusió d’aquests pacients en diàlisi per a poder transferir-los després a centres concertats extrahospitalaris. Trobo a faltar una estratègia impulsada des de l’Administració amb abordatge global de la MRC avançada i el TRS.  No sempre el cami més curt és el millor camí. 

diumenge, 13 de desembre del 2015

EN CAMPANYA



Ara que som en període electoral escoltem a molts polítics lloant la sanitat i els seus professionals. Fins i tot repeteixen que és de les millors del món. Segons el ranking de la WHO Espanya és al setè lloc (http://thepatientfactor.com/canadian-health-care-information/world-health-organizations-ranking-of-the-worlds-health-systems/) i en eficiència segons Bloomberg caiem fins al lloc 14 (http://www.bloomberg.com/visual-data/best-and-worst/most-efficient-health-care-2014-countries). També és cert que la despesa del govern en sanitat s’ha reduït en els darrers anys (http://catsalut.gencat.cat/web/.content/minisite/catsalut/coneix_catsalut/informacio_economica/pressupost/documents/evolucio-pressupost-consolidat-anual-per-capita-2006-2015.pdf), encara que hi ha una tímida reinversió que a 2015 ha retornat a nivells de 2006.

La nefrologia es una especialitat hospitalària. Amb algunes assimetries, globalment, els hospitals públics han vist reduït significativament el seu pressupost. L’impacte i el deteriorament han estat evidents principalment en instal·lacions i equipaments, no tant en les prestacions que es donen als pacients, que s’han mantigut, com reconeixen els polítics amb l’esforçs de tots els professionals. Paradoxalment, una part del tractament renal substitutiu, la hemodiàlisi, concertada per l'administració majoritariament amb el sector privat, ha vist com s’incrementava de manera molt significativa el seu pressupost, de tal forma que resulta atractiva per als inversors, a la vegada que s’ofereix un excel·lent servei als pacients. Sembla evident que a mig termini el sobresforç dels professionals del sector públic serà incapaç de suplir la manca d’inversió. També ho és que els privats poden donar un excel·lent servei “públic”. Trobo a faltar aquest debat. Podriem copiar dels nostres veïns francesos, que a més de tenir un dels millors sistemes sanitaris del món, superior al nostre, són capaços de connectar-lo de manera eficient amb la recerca, la transferència de tecnologia i la universitat. Però això ho podem deixar per a un altre dia.

diumenge, 22 de novembre del 2015

La Nefrología debe redefinirse


La nefrología hace ya años que dejó de ser una especialidad atractiva para los estudiantes de medicina y jóvenes médicos. No es un fenómeno exclusivo de España, si no que afecta a la mayoría de países, incluido Estados Unidos. Comentaba en una entrada previa que en los últimos años no se han producido grandes avances en la especialidad. Es probable que avances y atractivo estén relacionados. 

Se han realizado muchos análisis y reflexiones sobre cuales son las razones por las que una especializad como la Nefrología, altamente demandada en los 80, ha ido perdiendo “gancho” hasta situarse en las últimas posiciones en las preferencias de los MIR.  Hace unos años desde la S.E.N organizamos una sesión de trabajo con residentes de la especialidad para que nos transmitieran sus opiniones y poder, a partir de ellas, realizar acciones de mejora. Ciertamente, esa experiencia no fue muy positiva. Como ocurre muchas veces en nuestro país, la iniciativa se consideró más una evaluación, tanto de tutores docentes como de los propios residentes, que una revisión crítica con espíritu de mejora de lo que ofrece nuestra especialidad. A pesar de todo, pudimos sacar algunas conclusiones. La más importante es que la mayoría de los residentes, a pesar de no ser la nefrología su primera opción, estaban bastante satisfechos con su formación. Sin embargo, también pudimos constatar que, salvo algunas excepciones, no tenían conocimientos básicos de metodología científica ni de lectura crítica de los resultados e interpretación de un artículo científico. En aquel momento (hace ya 3 años) se tomaron una serie de acciones como aumentar las becas para que los residentes de nefrología pudieran realizar rotaciones en centros de excelencia e introducir las ayudas para proyectos de investigación para jóvenes nefrólogos.

Se ha postulado que los planes docentes de nefrología en las facultades de medicina no son los suficientemente atractivos. Estoy bastante de acuerdo. Pero en mi opinión, el problema principal es el cambio que se ha producido en el perfil de patología que atiende la especialidad.

La nefrología debe redefinirse. Primero, no podemos continuar focalizando nuestra atención y nuestros esfuerzos en patologías que son propias de otros niveles asistenciales. Y segundo, no podemos continuar asumiendo como patología renal las limitaciones terapéuticas de otras especialidades e inventarnos unos síndromes que combinan el riñón con cada uno de los otros órganos que fracasan. Tenemos la obligación de reorientar la especialidad hace lo que realmente importa al paciente con enfermedad renal, recuperar autonomía en nuestra toma de decisiones, innovar en procedimientos y en tecnología, asumir el trasplante renal como una parte vital de la especialidad y, sobretodo alcanzar habilidades y competencias únicas, exclusivas de los nefrólogos, diferenciarnos del resto, hacernos visibles e imprescindibles.  A modo de ejemplo: actualmente en un pase de guardia de nefrología la mayoría de la patología que se comenta no es propia de la especialidad.  Como los recursos son limitados, asumir los déficits asistenciales de otras especialidades supone hipotecar el desarrollo de tecnología y conocimiento propios de la especialidad. Conocimiento e innovación, tecnología e investigación es lo que los jóvenes buscan y los pacientes demandan. 

diumenge, 25 d’octubre del 2015

Avanços

L’altre dia estava llegint l’article “Nephrology research-the past, present and future. Floege J et al, Nat Rev Nephrol 11, 677-687 (2015)” on 5 il·lustres nefròlegs mostren la seva opinió sobre quins han estat els avanços més importants en el camp de la Nefrologia en els darrers 10 anys. Sembla que en recerca bàsica serien principalment l’eix FGF-23-Kloto, les variants genètiques de APOL1 com a risc de MRC en raça negra i les mutacions de diversos gens (WNK4, WNK1) involucrats en la reabsorció tubular de Na com a causa d’HTA. En el camp de la recerca clínica s’identifica el cinacalcet per al tractament de l’hiperparatiroïdisme, l’eculizumab per a l’aHUS, el biomarcador PLA2R Ab a la nefropatia membranosa que dona base al tractament amb anti-CD20 mAb i l’efecte de tolvaptan sobre ADPKD. Els autors han obviat en aquesta revisió, el camp del trasplantament renal, on probablement la millora de les tècniques de monitoratge d’anticossos antiHLA, que han permès l’accés al trasplantament de pacients d’alt risc immunològic, i el nou immunosupressor belatacept han estat les millores més destacades.

Hi ha camps molt importants com ara diàlisi, el fracàs renal agut i la nefropatia diabètica sense avanços significatius. L’hemodiafiltració on-line no s’ha generalitzat degut a la manca de consistència dels resultats als diferents assajos clínics. La  nefrologia és un dels camps de la Medicina amb un nombre menor d’assajos clínics.





L’absència d’estudis de qualitat fa que molts documents de consens recomanin tractament sense evidència. Per exemple, en trasplantament renal amb hipertensió arterial i proteïnúria es diu que el tractament d’elecció és el bloqueig RAS encara que no hi havia cap estudi per a suportar-ho. Aquesta setmana s’ha publicat el primer assaig clínic en aquesta població amb resultats negatius (Knoll GA et al, Ramipril versus placebo in kidney transplant patients with proteinuria: a multicentre, double-blind, randomised controlled trial. Lancet Diabetes Endocrinol). Aquest fenomen es reprodueix amb freqüència (ara mateix recordo el canvi del target d’hemoglobina en MRC). Aquests exemples mostren la importància de fer una lectura crítica de les recomanacions i guies clíniques i no acceptar-les com si fossin dogma de fe. Per una altra banda, suggereix una revisió profunda per part de les societats científiques del procediment d’elaboració d’aquestes guies. Finalment, cal incrementar la recerca col·laborativa i els estudis de qualitat en nefrologia.